El reciclaje de los medicamentos contribuye a la lucha contra el cambio climático
Publicado el 5 junio, 2026 por SIGRECada 5 de junio, el Día Mundial del Medio Ambiente nos recuerda que la protección del planeta requiere la implicación de todos. Esta efeméride, impulsada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), busca concienciar sobre los principales desafíos ambientales y promover acciones que contribuyan a construir un futuro más sostenible.
En 2026, esta conmemoración pone el foco en el cambio climático y en la urgencia de reforzar la acción colectiva para acelerar la transición hacia modelos más sostenibles de producción y consumo.
En este contexto, desde SIGRE nos sumamos a este llamamiento recordando que el cuidado del medio ambiente también empieza con gestos cotidianos, cercanos y al alcance de todos, como revisar periódicamente el botiquín doméstico y depositar los envases vacíos o con restos de medicamentos en el Punto SIGRE de la farmacia.
Este sencillo hábito contribuye a cerrar correctamente el ciclo de vida del medicamento, evitando que estos residuos acaben en la basura o por el desagüe y puedan contaminar suelos, ríos o mares. Al mismo tiempo, permite recuperar materiales de los envases para su reciclado y avanzar hacia una economía más circular, eficiente y baja en emisiones.

Un compromiso cada vez más extendido
La correcta gestión de los residuos de medicamentos forma ya parte de los hábitos de muchos ciudadanos. Actualmente, tres de cada cuatro hogares españoles reciclan los medicamentos y el 99 % de la población dispone de al menos un Punto SIGRE en su municipio.
Gracias a esta colaboración, durante 2025 se recogieron 5.400 toneladas de envases vacíos o con restos de medicamentos a través de los Puntos SIGRE, un 5,16 % más que el año anterior.
Un modelo que también ayuda a reducir emisiones
Una de las principales fortalezas ambientales de SIGRE es su sistema de logística inversa. Los residuos depositados por los ciudadanos se recogen aprovechando las rutas habituales de distribución farmacéutica, evitando desplazamientos específicos para su transporte.
Gracias a este modelo logístico, SIGRE evita cada año la emisión de 1.400 toneladas de CO₂ a la atmósfera.
Posteriormente, los residuos son trasladados a la Planta de Clasificación de Envases y Residuos de Medicamentos de Tudela de Duero (Valladolid), donde la aplicación de inteligencia artificial, robótica y sistemas avanzados de clasificación permitió recuperar para su reciclado el 74,93 % de los materiales de los envases recogidos durante 2025.
Veinticinco años de resultados ambientales
Desde su puesta en funcionamiento hace 25 años, SIGRE ha contribuido a evitar la emisión de 100.000 toneladas de CO₂, así como la tala de 246.000 árboles y el consumo de 460 millones de litros de agua, 485 millones de kWh de energía y 80 millones de litros de petróleo.
Además, la sostenibilidad también comienza mucho antes de que los envases lleguen al ciudadano. Desde el año 2000, las compañías farmacéuticas han impulsado más de 3.500 iniciativas de ecodiseño que han permitido reducir en más de un 25 % el peso medio de los envases farmacéuticos. Actualmente, cerca de 500 millones de medicamentos comercializados cada año —uno de cada tres— incorporan alguna mejora ambiental en su envase.
Porque la acción climática también se construye a partir de hábitos responsables. Y revisar el botiquín y reciclar correctamente los residuos de medicamentos es una forma sencilla de contribuir a ella.